Conoce más acerca del ajonjolí
- Santa Verbena

- 15 may 2022
- 4 Min. de lectura
El ajonjolí, que también se conoce como sésamo, es la semilla aceitosa de la planta oleaginosa de la especie Sesamum indicum L. No se sabe su lugar de origen, pero hoy en día se conocen 12 especies en África tropical y en India. Hay distintas variedades que se pueden distinguir por el color de la semilla, desde las más blancas hasta la negra.
Los principales productores de ajonjolí en el mundo son India, China, Myanmar y Sudán, con el 70% de la producción total.
En México se cultiva ajonjolí en varios estados de la República, principalmente en Sinaloa, Sonora, Oaxaca, Chiapas y Guerrero.
La mayoría del ajonjolí que se produce a nivel mundial se utiliza para generar aceite comestible. Su baja promoción para consumirlo como semilla ha limitado su expansión, pese a la relativa facilidad para cultivarlo.

El ajonjolí aporta diversos beneficios para la salud, que incluyen:
1. Reducir el colesterol
Las semillas de ajonjolí contienen fibras solubles y compuestos como la sesamina y los fitoestrógenos que ayudan a reducir el colesterol LDL, llamado “malo“y triglicéridos en la sangre, a la vez aumentan los niveles de colesterol HDL, llamado “bueno“, de esta manera mantienen el organismo saludable y previenen enfermedades cardiovasculares como aterosclerosis, accidente cerebrovascular e infarto de miocardio.
2. Controlar la presión arterial
El ajonjolí es rico en ácidos grasos poliinsaturados, sesamina y vitamina E, los cuales aportan propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, que actúan aumentando la relajación de los vasos sanguíneos, ayudando a reducir la presión arterial, pudiendo ser un alimento recomendado para ayudar en el tratamiento de la hipertensión arterial.
3. Reducir la el estreñimiento
Esta semilla contiene lignanos, un tipo de fibra soluble que ayuda a aumentar el volumen de las heces, facilitando el tránsito intestinal, mejorando así la salud del intestino y ayudando en los problemas de estreñimiento.

4. Favorecer la pérdida de peso
Las semillas de ajonjolí son ricas en proteínas, grasas y fibras, las cuales aumentan la saciedad entre comidas, disminuyendo así la ingesta de calorías, ayudando a controlar y disminuir el peso, siendo un buen alimento para incorporar en dietas para adelgazar.
5. Ayuda a aliviar la artritis
La sesamina que contiene la semilla de ajonjolí, tiene efectos antioxidantes y antiinflamatorios que pueden reducir el dolor y mejorar la movilidad de las articulaciones en personas que sufren artritis, siendo una muy buena opción para ayudar en el tratamiento de esta enfermedad.
6. Promover la cicatrización de heridas
El ajonjolí posee propiedades antioxidantes, que protegen a los tejidos del daño oxidativo cuando ocurre una lesión. Es por eso, que el consumo de semillas de ajonjolí o la aplicación del aceite en la zona afectada de la piel, ayuda a la curación y cicatrización de las heridas.
7. Actuar como anticancerígeno
La sesamina es el principal ingrediente activo de las semillas de ajonjolí, lo cual posee potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que actúan controlando el estrés oxidativo del organismo y el crecimiento de células tumorales, siendo un agente terapéutico importante para utilizarse en la prevención y el tratamiento de varios tipos de cáncer.

Cómo consumirlo
Las semillas de ajonjolí se pueden consumir directamente crudas, tostadas o utilizarse para preparar panes, pasteles, panquecitos o galletas, por ejemplo.
Además, estas semillas no alteran el sabor de los alimentos, pudiendo combinarse con el yogur, arroz, ensaladas, cereales, atoles, batidos, jugos o cremas como el hummus. Adicionalmente, las semillas de ajonjolí se usan para hacer aceite que también pueden emplearse en diferentes preparaciones para aderezar los alimentos.
Para poder aprovechar los beneficios de estas semillas, se deben consumir de 1 a 2 cucharadas por día. Estas cantidades pueden variar según edad, sexo, estado de salud y tolerancia, por eso es recomendado consultar a un médico o nutricionista.
Las personas que tienen diabetes pueden consumir el ajonjolí junto a las comidas, ya que por su contenido de fibras, proteínas y grasa, ayuda a disminuir el tiempo de absorción de los carbohidratos que contienen los alimentos, logrando un mejor control de los niveles de azúcar en sangre.
Recetas con ajonjolí
Algunas recetas que pueden realizarse con el ajonjolí son:
1. Pasta de ajonjolí
La pasta de ajonjolí, también conocida como Tahini, es fácil de preparar y puede colocarse en panes, por ejemplo, o ser utilizada para hacer salsas o para condimentar otros platos, como el falafel.
Ingredientes:
1 taza de semillas de ajonjolí;
3 cucharadas de aceite de oliva.
Modo de preparación:
Para hacer el Tahini, simplemente dore las semillas en una sartén, teniendo cuidado de no quemar las semillas. Luego, dejar enfriar un poco y colocar las semillas en un procesador junto al aceite de oliva, hasta formar una pasta.
Durante el proceso, es posible añadir más aceite de oliva hasta alcanzar la textura deseada. Además, se puede condimentar con sal y pimienta al gusto.
2. Galletas de ajonjolí
Las galletas de sésamo son una óptima opción para la merienda o para comer con el café o el té.
Ingredientes
1 ½ taza de harina de trigo integral;
½ taza de sésamo;
½ taza de semilla de linaza;
2 cucharadas de aceite de oliva;
1 huevo.
Modo de preparación
En un recipiente, mezclar todos los ingredientes con la mano hasta formar una masa. Luego, estirar la masa con un rodillo, cortar en pedazos pequeños, colocar en una bandeja engrasada, hacer pequeños agujeros con un tenedor. Por último, llevar la bandeja al horno precalentado a 180 ºC y dejar alrededor de 15 minutos o hasta que se doren.
Luego, dejar enfriar un poco y consumir.
3. Ensalada con semillas de ajonjolí
Incorporar las semillas de ajonjolí en las ensaladas es otra opción sencilla para poder aprovechar sus beneficios, pudiéndose acompañar con cualquier tipo carnes o con tofu dorado, por ejemplo.
Ingredientes:
1 planta de lechuga;
1 cucharada de semillas de ajonjolí;
50 gr de maíz fresco;
Jugo de ½ limón;
1 cucharada de aceite de oliva;
½ aguacate;
Sal y pimienta ( opcional).
Modo de preparación:
Lavar la planta de lechuga y dejar en remojo en agua y vinagre durante 5 minutos. Luego cortar la lechuga en tiras y el aguacate en trozos pequeños. Después colocar la lechuga y el aguacate en una ensaladera con los ingredientes restantes y aderezar con el zumo de limón y el aceite de oliva. Por último servir como acompañamiento.




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